martes, 20 de abril de 2010

A mi ídolo

A mi ídolo

Empecemos recordando que he sido yo quien te ha creado. Lástima que no lo tengás claro. Lástima también que yo no tenga el valor suficiente para recordártelo como se debe; esto porque no me atrevo, no consigo acercarme a vos y reclamarte con justicia el deber que tenés para conmigo: el deber de volver a verme, de atenderme, de dirigir hacia mí tu mirada y bendecirme con tu benevolencia; porque fui yo quien te dio tus poderes, quien te elevó a tu trono, quien inclinó su cabeza para darte tal posición de privilegio. Y ahora me humillás con tu ignorancia. Ni siquiera sabés mi nombre, mis urgencias, la necesidad que tengo de decirte lo bello que sos, lo feliz que me hace verte rodeado de gloria; no es justo que no me permitás decírtelo y que mi voz se tenga que confundir entre la de cientos de adoradores de vos. No te estoy pidiendo que me dejés acercarme a vos, puesto que al crearte también acepté la triste condición de mantenerme lejos; no tendría sentido alguno poder permanecer en tu presencia largo tiempo porque sin duda alguna moriría la magia de adorarte, pues pasarías a ser uno más, como cualquier allegado a mí; pero no, el sentido de esto es que estés arriba, bien arriba, donde yo jamás pueda soñar con llegar, yo aquí llorando, sufriendo por la imposibilidad de ser uno de lo tuyos. No te estoy pidiendo, repito, que me permitás gozar de tu presencia largo tiempo; solamente te pido que… ¿qué te estoy pidiendo? No lo sé. Nada de esto tiene sentido. No tengo siquiera el derecho de pedirte nada… Pero si yo te creé… ¿o vos me creaste a mí?... ¿O yo me creé como adorador y por tanto te creé a vos como deidad?... ¿O ni yo creé nada ni vos tampoco?... Quizás alguien nos creó y nos colocó en estas posiciones… alguien que no vemos o que nos negamos a reconocer…

Como sea, bendito vos allá, y por favor, seguí bendiciéndome con tu ignorancia e indiferencia.

2 comentarios:

  1. Ufff mae, que fuerte.
    Interesante el desastre emocional del tipo, no se si te creé para que me ignores o me creaste para adorarte. Pero te sigo adorando si me seguís ignorando.
    Jajajaja supongo que hay varas que se quedan como aparecen, cualquier intento de reforma se desecha por temor a destruir "lo cierto" o "lo normal".
    Excelente que se el blog mae, espero leer más, pronto.

    Pura vida!

    ResponderEliminar
  2. Mae, qué volado, bicho. Usted resumió todo en una línea. Mejor escriba usted, le queda mejor. Al chile que qué capacidad de síntesis.
    "No se si te creé para que me ignores o me creaste para adorarte. Pero te sigo adorando si me seguís ignorando."
    Ahí está todo y más.
    Qué toque, Gabriel.

    ResponderEliminar