Pensé en colgar algún comentario tipo mensaje positivo de autoayuda superación motivación sísepuede cargapilas ilusionador melosomelancólico y todo lindo en paz y viva la gente... Pero qué pereza, lo hago todos los días en mi trabajo. Y como esto es algo más personal, más auténtico, más reflexivo; y como sé que los 4 gatoamigos que tengo y que gustan de perder de vez en cuando su tiempo leyendo las peroratas de este servidor tienen un nivel intelectual bastante respetuoso y no requieren dosis coehlicas para alimentar sus deseos de ir en busca de la verdad y el bien, me abstengo de ofenderles con una reflexión boli.
No teniendo qué decir y no queriendo despedir el año sin haber puesto una entrada nueva, ayer, mientras revolcaba mis libros en busca no recuerdo de qué, me puse a reflexionar cuáles habían sido las lecturas más importantes de este año para mí. No suelo hacerlo, pero me entregué a realizar un conteo de los libros que empecé y terminé este año y conté poco más de 24, no demasiados, pero no pocos, sobre todo si se toma en cuenta la sarta de lecturas que tuve que realizar en la primera mitad del año. Pero más allá de la cantidad, me doy por satisfecho de la calidad de textos que descubri y redescubrí, las cuales me enriquecieron montones. Comparto, pues, los títulos de los libros leídos por puro placer, esto es, porque me dio la gana, porque los vi, me llamaron la atención, los compré, me los regalaron (pero opté voluntariamente por leerlos) y me metí en su mundo. Algunos me generaron más satisfacciones e inquietudes internas que otros, pero creo que todos tienen su mérito.
Acá van, a la espera de que algún título les inspire, y si les llama la atención, con gusto se los negaré... Así es, porque soy reacio a prestar libros (pero los invito a mi casa y con gusto los pueden leer ahí todo el rato que quieran).
-Rojo y negro (Stendhal).
-Los siete locos. Los lanzallamas (Roberto Arlt).
-La muerte de Artemio Cruz (Carlos Fuentes).
-El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Primera parte (Miguel de Cervantes).
-La sonata a Kreutzer (Lev Tolstoi).
-El aleph (Jorge Luis Borges).
-Ficciones (Jorge Luis Borges).
-Ensayos (José Marín Cañas).
-Robinson Crusoe (Daniel Defoe).
-Cuentos rusos.
-La peste (Albert Camus).
-El mito de Sísifo (Albert Camus).
-El arte de la novela (Milan Kundera).
-Biografías de hombres ilustres (Alí Víquez).
-Las olas (Virginia Woolf).
-Un artista del hambre y otros cuentos (Franz Kafka).
-Bola de sebo y otros cuentos (Guy de Maupassaunt).
-Adán Buenosayres (Leopoldo Marechal).
-Mi amigo Maigret (George Simenon).
-El maestro de esgrima (Arturo Pérez-Reverte).
-El vuelo de la reina (Tomás Eloy Martínez).
-Las noches blancas (Fiodor Dostoievsky).
-Vamos para Panamá (Rodolfo Arias).
-Mamita Yunai (Carlos Luis Fallas).
-Peter Pan y Wendy (James Barrie).
-Los versos satánicos (Salman Rushdie).
Esos son. No están en orden alfabético ni nada, sino en orden memorístico. Si alguno les es llamativo, con gusto compartiré mi opinión sobre él, bajo el riesgo de condicionar su libre deseo de acercarse a tal o cual texto. Pero es probable que más bien los motive, puesto que, como dije, muchos me fueron gratísimos.
Felices fiestas de fin de año. Mis mejores deseos para el 2011. Y a seguir leyendo, creciendo, aprendiendo y evolucionando. Gracias por compartir parte de mi camino y dejarme compartir parte del suyo.
Rodrigo Alonso
No hay comentarios:
Publicar un comentario